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An Elephant calf as the pet. Photo combination concept Mi mascota sana
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Vivir con animales tiene, como casi todo en la vida, ventajas e inconvenientes. Hay que intentar seguir una serie de pautas básicas a la hora de elegir el animal adecuado y acondicionar nuestra casa y nuestra vida de forma que no se convierta en pesadilla, sino que sea una experiencia y una forma de vivir que nos llene de satisfacciones.

Poner un animal en nuestra vida es un cambio que hay que meditar. No hay que dejarse llevar por un impulso en un escaparate, donde un cachorro nos mira, o pedírselo a los Reyes Magos como un juguete más.

Tener una mascota supone asumir una responsabilidad, dedicarle tiempo y asumir los gastos que representa tener un animal bien cuidado. Pero también nos puede dar muchas satisfacciones.

Beneficios para la salud de tener una mascota

Se ha visto que las mascotas pueden reducir el estrés. En el caso de los perros, favorecen el ejercicio físico cuando se sacan a pasear. También fomentan la socialización y el contacto con otras personas de la vecindad, por lo que se puede afirmar que reducen la soledad. Por ello, los animales de compañía son muy recomendables en situaciones de separación, divorcio, pérdida de un ser querido, depresión, etc.

Además hay un beneficio para la comunidad derivado del contacto entre los vecinos que pasean perros, lo cual favorece un vecindario que se conoce más y que comenta y comparte sus inquietudes y problemas.

También se ha observado un beneficio directo de la utilización de animales de compañía en el tratamiento de algunas enfermedades y trastornos del comportamiento: en personas con discapacidad, autismo, así como su uso en residencias de ancianos, donde tienen un efecto muy positivo.

Claves para elegir la mascota adecuada

Para poder beneficiarnos de estos efectos, hay que saber elegir la mascota adecuada. Para ello, hay que tener en cuenta diferentes aspectos, tanto del animal como de nosotros mismos:

  • Cuánto tiempo le podemos dedicar. A los perros debemos sacarlos como mínimo tres veces al día a pasear. Si tiene que estar en casa siempre y solo muchas horas, en ese caso un gato, un hámster o un pájaro pueden ser mejor opción.
  • Edad. Una persona mayor no debería coger un cachorro, ya que tiene mucha energía y son agotadores, y muy traviesos. Sería mejor optar por adoptar un perro que sea ya adulto y, por tanto, esté más calmado.
  • Gasto. La comida, el veterinario, residencias (si lo tenemos que dejar en vacaciones), etc. Son gastos que pueden ser importantes. Los perros grandes comen mucha cantidad de pienso y eso puede suponer un gran desembolso que hay que tener en cuenta. Además, tener un animal implica llevarlo al menos una vez al año al veterinario, hacer revisiones, vacunas, etc.
  • Instalaciones. Sobre todo, cuando se opta por un perro, hay razas muy grandes que necesitan una casa espaciosa y un jardín para estar. Otros más pequeños pueden vivir en un piso, pero algunas razas grandes, si viven en una casa pequeña o sin jardín, tendrán que salir mucho y hacer mucho ejercicio afuera.
  • Crecimiento. Hay animales, como las tortugas de agua, que presentan un crecimiento relativamente grande y, pasado un tiempo, ya no pueden estar en el recipiente donde nos la vendieron. Habrá que disponer otra instalación más grande donde puedan vivir y que no suceda algo muy común: que acabemos abandonándolos. Hay que tener en cuenta que soltar animales de compañía en el campo puede suponer un grave riesgo para las especies autóctonas y puede ser considerado delito medioambiental.
  • Esperanza de vida del animal. Conviene tener en cuenta la vida media de cada especie. Los perros y gatos pueden vivir entre 10 y 15 años -20 los gatos como máximo-, mientras que los roedores rara vez pasan de los 2-4 años. Sin embargo, un loro o una tortuga pueden vivir más de 50 años. Esta información conviene tenerla en cuenta a la hora de decidirse por una u otra mascota, especialmente en función de nuestro planteamiento vital en el futuro y nuestra edad.

No lo olvides

Aunque a veces ver un bonito cachorro en una tienda nos pueda llevar a una compra impulsiva, o a regalar un hámster o una tortuga, la compra o adopción de una mascota debe ser una decisión meditada y reflexionada. No en vano, se convertirá casi en un miembro más de la familia. Tenemos además que valorar siempre la posibilidad de adoptar, que suele ser una experiencia gratificante, dándole una nueva oportunidad a un animal abandonado.

Teniendo todos estos aspectos en cuenta, conseguiremos que vivir con animales sea una experiencia gratificante, que incluso mejore tu estado de salud y tu bienestar.

Tampoco debes olvidarte de la salud y los cuidados que requiere tu mascota. Acudir a la consulta del veterinario será indispensable para disfrutar de una mascota sana.

Nuestro animal nunca debe acabar convirtiéndose en un problema que nos quite el sueño y que nos lleve a abandonarlo. Él nunca lo haría.

 


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