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ear muff to protect workers' ears Prevención
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La capacidad auditiva nos permite ser partícipes de la riqueza de la vida. Algo tan natural como oír es una fuente muy valiosa de información para desenvolvernos con soltura en el mundo.

Sin embargo, los problemas auditivos pueden limitar la información que recibimos. Por eso, cuidar la función auditiva es esencial para mantener un buen estado de salud. El órgano responsable es el oído y conocer sus afecciones es el primer paso para intentar evitarlas.

Hoy en Saludabit: Problemas de oído. Enfermedades de oído, infecciones y pérdida de audición. El cuidado personal es el paso más importante para prevenir enfermedades.

Infección de oído

Las infecciones suelen predominar entre los problemas de oído, especialmente en los primeros años de vida.

Suelen ser provocadas generalmente por bacterias que acceden al oído a través de la boca o la nariz. Los bebés, al no contar con un oído completamente desarrollado están más predispuestos a sufrir infecciones.

Estas infecciones tienden a generar otitis, o inflamación del oído medio, que suelen cursar con fiebre y dolor. Es importante visitar a un profesional de la salud para que aconseje un tratamiento, de lo contrario puede conllevar una infección crónica. La infección de oído causada por una bacteria se suele tratar con antibióticos como la amoxicilina. Normalmente, tras haber padecido una infección de oído no suelen quedar secuelas, si bien pueden darse casos de pérdida auditiva.

Pérdida de audición

La pérdida auditiva puede producirse a cualquier edad y en cualquier persona. Las principales causas relacionadas con la merma de la audición son la exposición a fuertes ruidos de manera continuada y la edad.

También la perforación del tímpano, la infección del oído medio y el tratamiento con algunos fármacos pueden determinar el deterioro de la función auditiva, llegando incluso a la sordera.

Dependiendo de la zona afectada del oído, existen dos tipos de sordera. La de tipo conductivo, que está relacionada con lesiones del oído externo y medio, y la de tipo neurosensorial, que responde a una lesión del nervio auditivo. También puede darse una combinación de ambas.

El paso de los años merma la capacidad para oír debido a la degeneración que sufre el sistema auditivo. A partir de los 30 años empiezan a evidenciarse signos de un empeoramiento de la audición.

Cómo proteger los oídos

Seguir unas sencillas pautas perventivas puede ser útil para preservar la capacidad auditiva. Entre ellas, cabe destacar la utilización de un protector de oídos si nos vamos a exponer a ruidos elevados en el trabajo, la calle o en casa; limitar el tiempo de exposición al ruido; moderar el volumen si se escucha música (especialmente con auriculares) y acudir al médico para que nos someta a una prueba audiométrica si notamos un deterioro en nuestro nivel de audición.

Finalmente, una vez que el deterioro auditivo ya es un hecho, los audífonos pueden propiciar que se normalice la calidad de vida al recuperar o mejorar la audición.

La salud auditiva es importante. Para combatir la sordera lo mejor es la prevención.  Visita a los profesionales sanitarios para evitar los problemas de oído. Oye, ¡tener salud es esencial!

 


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