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Perdón al colesterol Alimentos, dietas y nutrientes
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En otros tiempos denostado, ahora ya nadie le presta atención. Hablamos del colesterol presente en los alimentos. Y ojo, no hay que confundirlo con el colesterol que circula por nuestra sangre. Ese tenemos que mantenerlo controlado ya que es uno de los principales factores involucrados en nuestro riesgo cardiovascular.

El colesterol de los alimentos ya no es malo

El colesterol alimentario está presente exclusivamente en alimentos de origen animal como los huevos, los sesos y las vísceras, los embutidos, los mariscos, etc. No hace mucho, se creía que ese colesterol de los alimentos se relacionaba directamente con el colesterol que circula por nuestra sangre (relación que puede parecer, hasta cierto punto, lógica). Pues bien. Nada de eso. Parece ser, según las nuevas evidencias halladas sobre el asunto, que la contribución que puede tener el colesterol alimentario a nuestro colesterol sanguíneo, y por ende, a nuestro riesgo cardiovascular es mínima. Conclusión: podemos sacar al colesterol de nuestra lista negra.

Este hecho se une a todo el revuelo existente en el mundo de la grasa y que ya te contamos no hace mucho en Saludabit. Es, ciertamente, desconcertante para cualquiera ser testigo de estos volantazos en cuanto a los mensajes de las autoridades sanitarias y de los científicos sobre cómo debe ser una alimentación saludable y qué alimentos deben formar parte de una dieta equilibrada. Pero es el precio que hemos de pagar por el método científico, que nunca descansa y siempre está atento a nuevas evidencias aunque sea a costa de cargarse las ahora vigentes.

Nuevas guías dietéticas americanas

La primera muestra “oficial” de la absolución pública del colesterol aparece en las nuevas guías dietéticas americanas que han visto la luz recientemente. Estas guías regirán los designios alimentarios de los estadounidenses (aunque su influencia es de índole planetaria) durante los próximos cinco años. En la anterior edición, la de 2010, se recomendaba limitar el consumo diario de colesterol presente en los alimentos a 300 mg, sin embargo, en la edición presente, no se hace mención a ningún límite.

Sí se recomienda limitar las calorías que provienen de las grasas saturadas al 10% de las calorías totales de la dieta. Esta recomendación no es fácil de interpretar, aunque se puede simplificar traduciéndolo como la reducción del consumo de grasa presente en alimentos de origen animal. Hasta ahora las grasas saturadas se han considerado el principal factor alimentario relacionado con el aumento del colesterol sanguíneo (y por tanto del riesgo cardiovascular) si bien este hecho también está un tanto en entredicho. Seguro que a las autoridades sanitarias americanas les parecía demasiado transgresor eliminar también las restricciones de consumo de grasas saturadas.

Otra restricción que aparece en las guías es limitar el consumo de azúcares añadidos al 10% del total calórico de la dieta (seguramente ya podemos calificar al azúcar como el nuevo demonio alimentario). Esto representaría en una dieta media de 2.500 calorías algo más de 60 g de azúcar, cantidad muy fácil de alcanzar debido a la presencia casi ubicua del azúcar en los alimentos que encontramos en el súper. Finalmente, las recomendaciones también quieren limitar la ingesta de sal, dejando su consumo en poco más de 6 gramos al día y el alcohol (como máximo una bebida al día para mujeres y dos para hombres).

Si bien se establecen los límites mencionados, las nuevas guías quieren centrarse en patrones de consumo alimentario más que en límites específicos para alimentos o nutrientes, muchas veces difíciles de interpretar por parte del consumidor. De este modo, se quiere fomentar el consumo de verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado, carnes magras, huevos, lácteos desnatados y aceites en detrimento de alimentos refinados y procesados con contenido excesivo de grasa, azúcar y sal.

Entonces, cómo controlar el colesterol sanguíneo

Bien, nos ha quedado claro que el colesterol de los alimentos no influye en nuestro colesterol y que sobre las grasas hay cierta controversia. Entonces, ¿qué comer para controlar el colesterol? Pues, seguramente, es un punto en el que aciertan las nuevas guías americanas: hablar más de patrones alimentarios que de límites y de alimentos concretos. Si nuestra dieta se basa principalmente en alimentos de origen vegetal y alimentos poco refinados y procesados según lo descrito e incrementamos nuestra actividad física, además de mantener un peso saludable, tendremos nuestro colesterol a raya.

En cualquier caso, y por todos los años que lo hemos mantenido en la lista negra, pidamos perdón al colesterol.

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Gracias al colesterol.

 

 


Comments

  1. Cristina Says: abril 30, 2017 at 5:19 pm

    Precisamente acabo de ver un documental sobre el colesterol en sangre y su relación con la ingesta de grasas insaturadas, desmontando falsos mitos. Muy interesante y recomendable de ver.

    • Gracias Cristina. Está a la orden del día lo de desmontar falsos mitos. Aún hay muchos que campan por ahí. Seguiremos en ello.

  2. El colesterol es como el Guadiana. Muchos misterios por descubrir.

  3. Muito bom o artigo.

  4. Un artículo publicado recientemente en el BMJ que precisamente abunda en que la demonización de las grasas saturadas quizá no cuenta con tanta evidencia científica como se pensaba… http://www.bmj.com/content/353/bmj.i1246

  5. Disiento en una cosa, no es el precio que hemos de pagar por el método científico, el método científico funcionó muy bien, es el precio que debemos pagar porque sean los gobiernos y las multinacionales los que redacten las guías nutricionales. Ya por los años 50 , se intentó relacionar el incremento del colesterol con la ingesta de las grasas saturadas y productos animales y desde entonces jamás se ha podido relacionar uno con otro. ¿Como se ha tardado 65 años entonces en que la realidad científica se imponga? Pues esa es la pregunta del millón. Pero para mi está meridianamente claro, porque la industria tiene “científicos” pagados y periodistas comprados que cada cierto tiempo sacan algo que vuelve a difundir el mito. Todavía hoy varias veces al día Sobera, Del Bosque u otro , no paran de repetirnos que el colesterol a mas de 200 esa causa de muerte probable , otra mentira jamas demostrada en estudio alguno, pero que no se acaba porque como dijo un Nazi, basta con repetir una mentira 10.000 veces , para convertirla en verdad.

    • Gracias Gabriel por tu comentario. Como bien sabes, cuando se habla de factores de riesgo (y el nivel de colesterol plasmático lo es) es difícil de hablar de certezas absolutas. La mayoría de evidencias están basadas en estudios observacionales que, a menudo, adolecen de sesgos, errores de diseño y contemplan multitud de factores de distorsión. Otra cuestión son los intereses de empresas alimentarias o compañías farmacéuticas que basan su estrategia comercial en mensajes que, a veces, no son del todo ciertos. Finalmente, las guías son instrumentos teóricamente basados en la última evidencia científica disponible, si bien es verdad que son relativamente conservadoras, ya que las autoridades sanitarias del país que sea tienden a mantener un rumbo bastante fijo, por eso, y leyendo entre líneas, el hecho de que las guías dietéticas de EEUU hayan eliminado los límites de colesterol dietético es un hecho significativo. Saludos.

  6. Estaría bien que pusieras alguna referencia de esas “nuevas evidencias halladas sobre el asunto”.
    Me gustaría poder consultarlas.

    Un saludo.

  7. Si aún no lo has hecho, un artículo sobre el último “demonio” de la industria de la bollería, galletería, etc. estaría bien: la grasa de palma. Aparece como ingrediente en casi todo, y muy saludable no debe ser. 😉

    • Gracias por tu sugerencia. Sí, la grasa de palma es la grasa más consumida a nivel mundial, preciamente porque está presente en infinidad de alimentos procesados. Por suerte, gracias a la nueva legislación sobre etiquetado, los fabricantes están obligados a especificar la naturaleza de las grasas que utilizan (antes bastaba solo con decir ‘aceites o grasas vegetales’). Nos lo apuntamos como tema para un artículo.

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