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Young beautiful girl applying homemade facial mask i at home.Skin care, beauty treatments. Estética
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Con la promesa de huir de la “química”, y la satisfacción de hacerlo tú mismo, surge con fuerza la cosmética do it yourself o DIY (hazlo tú mismo), o cosméticos home made (caseros).

Te contamos en qué consiste y cuáles son los pros y contras de esta nueva tendencia.

La cosmética y los productos de belleza cada vez tienen más importancia en el bienestar y la salud de mucha gente. Sentirse bien con uno mismo es el primer paso para poder disfrutar de la vida y de los demás. En Saludabit te hablamos de las últimas tendencias en cosmética, belleza y salud.

Qué se entiende por cosmética DIY

Sobre qué se considera cosmética do it yourself, evidentemente no hay nada “oficialmente” definido. Así que en internet se puede encontrar como DIY desde echarse aceite de girasol (del que se usa para cocinar) en las puntas del pelo,  o mezclar polvo de shikakai con agua hervida para la higiene del cabello, a recetas que explican cómo elaborar verdaderos cosméticos con mayor complejidad. Por ejemplo, cremas y jabones con materias primas, ingredientes y conservantes similares a los utilizados en el proceso industrial.

“L’Oreal” en tu cocina

Una de las ventajas de los productos cosméticos DIY es que puedes utilizar muchos ingredientes naturales que, normalmente, encontrarás en tu cocina o en tu despensa. Por ejemplo, se puede preparar una crema exfoliante para usar en la ducha con aceite y azúcar, o café molido, o sal marina, miel o incluso mermelada, y así, un largo etcétera. Eso sí,  estos preparados, como no llevan conservantes, solo valen para unos pocos usos.

Preparación y conservación de los cosméticos caseros

El mayor problema de los cosméticos home made es la conservación. Un buen consejo es que prepares los cosméticos que vayas a utilizar en breve y hazlo en pequeñas cantidades.

Si vas a guardarlos más de una semana, no olvides que hay que añadir conservantes. Si no lo haces, el preparado se contaminará a los pocos días y empezarán a crecer microorganismos, que pueden llegar a afectar la salud de tu piel.

Al tener que añadir conservantes, la magia de lo natural se esfuma. Generalmente, todos ellos son sustancias de origen sintético. Existen sistemas conservantes que se venden para cosméticos de elaboración casera. Algunos cumplen incluso los estándares que los certifican como conservantes de cosmética ecológica (por ejemplo, a base de ácido dehidroacético y alcohol bencílico).

Por otro lado, debes tener en cuenta que la forma de fabricar los cosméticos caseros debe cumplir unos mínimos requerimientos de higiene. Los recipientes deben estar limpios o esterilizados y no conviene utilizar los mismos que usamos para los alimentos.

Debes tener en cuenta que si la fórmula es compleja, ya no estamos ante una receta de cocina, y las cantidades deben ser medidas y pesadas correctamente y con exactitud. No vale medir a cucharadas.

No te creas todos los consejos de los youtubers, y ten en cuenta que no todas las recetas, o tutoriales que vemos en internet  sirven ni están contrastados. Asegúrate de que la persona a quien sigues tiene idea de formulación cosmética o se ha informado correctamente.

Inconvenientes de la cosmética DIY

Lo primero que hay que tener claro es que lo natural no es inofensivo. De este modo, con algunos ingredientes, por muy naturales que sean, también hay riesgo de reacciones alérgicas. Por ejemplo, algunos aceites esenciales contienen fragancias alergénicas.

Otro punto flaco es que la eficacia de los cosméticos que te prepares no estará probada clínicamente (a no ser que los mandes a un laboratorio, claro). Así que solo tienes tu propia percepción para valorar tu cosmético. Pero como la cosmética es en gran parte sensorial, puede ser muy gratificante, igualmente.

Finalmente, si pensabas en el ahorro como factor positivo por el hecho de hacerlo tú mismo, puede que no sea así. Si tienes que comprar todas las materias primas para solo usar un poquito en una fórmula, te encontrarás con mucho producto sin utilizar. Tenlo en cuenta, a no ser que te hayas propuesto desbancar a las grandes multinacionales de la cosmética desde tu cocina.

 

 


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