Cáncer de colon: la importancia de la detección precoz

El cáncer de colon -o hablando con más propiedad- el cáncer colorrectal (pues también puede desarrollarse en el recto) es uno de los cánceres más frecuentes en España. Afecta a unas 25.000 personas cada año, tanto hombres como mujeres. La mayoría de pacientes sobreviven más de cinco años desde el diagnóstico, aunque hay grandes diferencias según el momento preciso en que se detecte. El diagnóstico precoz es esencial para su curación.

cáncer de colon

Salud

Síntomas del cáncer de colon

No siempre es fácil hacer un diagnóstico precoz. El cáncer de colon es una dolencia insidiosa que tarda en producir síntomas. De hecho, normalmente se desarrolla en el interior del intestino grueso a partir de un pólipo que inicialmente era benigno, pero se puede transformar en canceroso después de 5 a 15 años de crecimiento.

Los primeros síntomas suelen aparecer cuando el tumor es lo suficientemente voluminoso como para dificultar el paso del contenido intestinal. Así, por ejemplo, la persona puede desarrollar un estreñimiento que previamente no presentaba. O, si el tumor se ulcera, aunque no sea muy voluminoso, puede haber pérdida de sangre, más o menos cuantiosa, ya sea sola o acompañando a la defecación.

Los síntomas del cáncer colorrectal, pueden confundirse con los de otras dolencias menos graves. Hay que acudir siempre al médico cuando aparece alguno de los siguientes signos de alarma:

  • Rastros de sangre o moco en las heces. De hecho, siempre que haya sangrado por el ano o en las heces debe consultarse con el médico. Por fortuna, en la mayoría de los casos se tratará de un problema de menor gravedad (como hemorroides o una fisura anal) pero debe ser correctamente evaluado.
  • Trastornos del tránsito intestinal, tales como diarrea persistente sin causa aparente, estreñimiento súbito, o la alternancia de ambos.
  • Dolor abdominal inexplicable.
  • Continuo deseo de defecar sin necesidad.
  • Alteración del estado general, sin ninguna causa conocida, que le genere cansancio, pérdida de apetito, pérdida de peso...

Diagnóstico del cáncer de colon

Ante una sospecha de cáncer colorrectal, el primer paso es el examen clínico. El médico realiza una exploración del abdomen en busca de algún bulto. También puede hacer un tacto rectal, palpando el recto con un dedo para comprobar que no hay alteraciones. Es una prueba sencilla y segura, pero insuficiente, ya que a menudo el cáncer crece en otras partes del intestino.

La detección de sangre oculta en las heces es otra de las pruebas que permiten llegar al diagnóstico. En su versión clásica, consiste en la recogida de tres muestras de heces, por parte del propio paciente, que son entregadas al médico para su análisis.

Test inmunofecal

Se trata de un tipo especial de examen de sangre oculta en las heces. Está diseñado para detectar exclusivamente la sangre humana, a diferencia del test clásico, que puede reaccionar ante residuos procedentes de la alimentación. Además, requiere menos muestras de heces y menos tratamiento directo con ellas. En cualquier caso, la detección de sangre en las heces no siempre significa que el paciente haya desarrollado cáncer, pero será un indicador para realizar otro tipo de exámenes más exhaustivos.

Colonoscopia

La colonoscopia será, por lo general, la prueba definitiva. En ella el gastroenterólogo introduce por el ano un tubo largo y flexible con una cámara para examinar el interior del colon. El mismo proceso permite eliminar los pólipos adenomatosos y precancerosos y tomar muestras para biopsia. Esta prueba, que puede requerir anestesia, necesita una preparación y limpieza previa del intestino mediante una dieta específica.

Se trata de una prueba desagradable y que no está exenta de riesgos. Una variante menos molesta y más sencilla de realizar es la sigmoidoscopia, cuyo alcance se limita al recto y al último tramo del colon.

Diagnóstico precoz del cáncer de colon: cribado entre 50 y 69 años

El beneficio en el diagnóstico precoz es tal que el cáncer de colon es uno de los pocos casos en los que los especialistas en Salud Pública están de acuerdo en que merece la pena hacer cribado o screening, esto es, desarrollar programas establecidos de búsqueda del cáncer en personas sanas.

A día de hoy el cribado de cáncer de colon se recomienda para personas de entre 50 y 69 años, mediante un test de detección de sangre oculta en heces cada dos años. El Ministerio de Sanidad español, de hecho, lo incluyó en julio de 2013 en la lista de prestaciones que la sanidad pública debe ofrecer en todo el territorio nacional.

Tratamiento del cáncer de colon

Una vez diagnosticado el cáncer de colon se indicará posiblemente cirugía. Además, puede ser necesario complementarla con quimioterapia o radioterapia.

Si se encuentra en fase precoz, la extracción de la parte del intestino afectada junto con una franja de tejido sano (para asegurar que no quede ninguna célula afectada) puede ser curativa. A continuación el cirujano intentará volver a unir los extremos cortados. En el caso de que no sea posible, instalará una derivación hacia fuera del cuerpo hasta una bolsa en la que se recogen las heces, lo que se conoce como colostomía. Esta derivación puede ser definitiva (por ejemplo, si el recto ha tenido que ser extirpado por completo) o temporal, hasta poder reconstruir la zona afectada.

El tratamiento exacto dependerá de cada caso, del volumen y extensión del tumor y de si ha sobrepasado (y cuánto) los límites del intestino.

Prevención del cáncer de colon: la importancia de los hábitos de vida

Se conocen diversos factores de riesgo para desarrollar cáncer de colon. Entre ellos los hay que no son modificables por la propia persona, como los antecedentes familiares (hay incluso una forma especial de cáncer de colon hereditario), la presencia de pólipos intestinales o el padecer durante años una enfermedad inflamatoria intestinal.

Sin embargo, existen otros factores sobre los que sí es posible actuar. Unos hábitos de vida saludable reducirán el riesgo de padecer muchas enfermedades, entre ellas el cáncer de colon.

Factores que aumentan el riesgo

El consumo excesivo de algunos alimentos, así como otros hábitos pueden suponer un aumento en el riesgo de padecer cáncer colorrectal:

  • El consumo elevado de carnes rojas y procesadas.
  • El consumo moderado-elevado de alcohol.
  • El tabaquismo se relaciona con la aparición de tumoraciones inicialmente benignas, pero que pueden sufrir con el paso del tiempo transformación maligna.

Factores beneficiosos

Por el contrario, diversos estudios señalan que existen factores beneficiosos que pueden disminuir el riesgo de padecer cáncer colorrectal:

  • El consumo elevado de frutas, verduras, legumbres y alimentos ricos en fibra.
  • El consumo de alimentos ricos en calcio.
  • La actividad física regular también ha demostrado un cierto papel protector.

Si se tienen en cuenta estos factores, no solo se disminuirá el riesgo de padecer cáncer de colon, sino que también se beneficiará de ello nuestra salud cardiovascular y nuestra salud en general.

Por último, y aunque pueda resultar anecdótico, puede ser beneficioso incluir el ajo en la dieta. La evidencia científica no es aún contundente, pero también parece jugar cierto papel protector.

 

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El cáncer colorrectal es uno de los más comunes en España. El cribado en mayores de 50 años es útil para su detección precoz; la alimentación y la actividad física son fundamentales para su prevención #Saludabit

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