Azúcar o edulcorantes

Muchos alimentos de nuestra dieta contienen azúcar. Su consumo excesivo está claramente relacionado con el riesgo de padecer enfermedades metabólicas como obesidad y diabetes. La alternativa de los edulcorantes artificiales puede que no ofrezca todas las garantías que en un principio se le atribuyeron.

Nutrición

El azúcar presenta un gran impacto metabólico y su consumo excesivo puede contribuir a la aparición de enfermedades como la caries, la obesidad y la diabetes tipo 2. Como alternativa para endulzar encontramos los edulcorantes artificiales (también llamados intensos o bajos en calorías) que en teoría no presentan efectos metabólicos ni se relacionan con las citadas patologías. Sin embargo, existe un número creciente de investigaciones (sobre todo con animales) que señalan un posible efecto metabólico derivado del consumo de edulcorantes artificiales que pueden cursar, entre otras causas, por la modificación de la microbiota intestinal.

Alternativas al azúcar

El sabor dulce hace que muchos alimentos nos resulten atractivos. De hecho, algunos estudios realizados con bebés indican que existe una predilección innata por el sabor dulce.

Hoy en día, encontramos en el supermercado infinidad de alimentos que contienen azúcar, por lo que su consumo suele ser excesivo. Se dice que el azúcar aporta calorías vacías (no asociada al aporte de nutrientes) y un consumo excesivo acabará transformándose directamente en grasa. La solución pasa por reducir el consumo de azúcar

La industria alimentaria tiene alternativas al azúcar desde hace tiempo para seguir produciendo alimentos dulces sin -supuestamente- sus repercusiones negativas: los edulcorantes artificiales.

En general, presentan un poder edulcorante muy superior a la sacarosa. Las opciones van desde la utilización de sacarina, descubierta a finales del siglo XIX como edulcorante acalórico, hasta la estevia, edulcorante sin calorías natural aprobado en Europa recientemente, pasando por otras alternativas disponibles para sustituir a los azúcares en los alimentos y bebidas.

Efectos de los edulcorantes artificiales

Algunos estudios vienen apuntando que el consumo de edulcorantes intensos en lugar de azúcar puede llevar a un mayor consumo de otros alimentos para “compensar” esas calorías de menos consumidas. En este sentido, hay que reconocer que, después de varias décadas del consumo generalizado de edulcorantes, no existen evidencias sobre su efecto reductor de calorías en la dieta.

Por otro lado, siempre ha existido un temor sobre la seguridad de los edulcorantes artificiales que se renueva año tras año por la aparición de investigaciones controvertidas que relacionan el consumo de los edulcorantes con diversos trastornos y patologías, entre las que se incluyen molestias gastrointestinales, intolerancia a la glucosa (efecto contrario al que se espera de ellos), hasta patologías cardiovasculares y cáncer. En cualquier caso, no se han encontrado evidencias sólidas que apoyen esas conexiones.

Seguridad de los edulcorantes artificiales

No existen datos concluyentes sobre si el uso de edulcorantes para reducir la cantidad de azúcares en bebidas y alimentos reduce efectivamente la ingesta de cabohidratos y azúcares o determina beneficios sobre el apetito, el balance energético, el peso corporal o sobre los factores de riesgo cardio-metabólicos.

La reducción en el consumo de azúcares es innegablemente beneficiosa. La cuestión es si la sustitución de azúcares por edulcorantes en los alimentos y bebidas tiene, efectivamente, ese efecto o no presenta otros efectos adversos.

Clasificación de los edulcorantes

Azúcares tradicionales: sacarosa (azúcar blanco y moreno), glucosa, fructosa y lactosa.

Fructosa: Mismo valor energético que la sacarosa. Aporta un sabor dulce más intenso que la sacarosa. Su uso se extendió en productos para diabéticos porque su asimilación es más lenta.

Azúcares alcohol: sorbitol, xilitol, isomaltol, maltitol y lactitol.

Tienen un contenido calórico menor que el azúcar. Se utilizan sobre todo en chicles y caramelos. Un consumo elevado puede tener un efecto laxante.

Edulcorantes intensos más comunes.

Estevia: su poder edulcorante proviene de los glucósido de esteviol, presentes en la planta que le da nombre. Resiste al calor, tiene alta solubilidad y no aporta calorías. 200-300 veces más dulce que el azúcar. IDA: 4 mg/kg de peso corporal.

Aspartame: Aporta 4 kcal/kg de peso corporal. 200 veces más dulce que el azúcar. Es el más usado en la industria. Se degrada a altas temperaturas y no se puede presentar en forma líquida. Las personas con fenilcetonurias no pueden tomarlo. IDA: 40 mg/kg de peso corporal.

Sacarina: primer edulcorante artificial (descubierto en EEUU en 1879). No tiene calorías. 300-400 veces más dulce que el azúcar. Se puede calentar y presentar en versión líquida. IDA: 5 mg/ kg de peso corporal.

Sucralosa: sin calorías. Hasta 650 veces más dulce que el azúcar. IDA: 15 mg/kg de peso corporal.

Acesulfame K: 200 veces más dulce que el azúcar. 200 veces más dulce que el azúcar. A menudo se mezcla con sucralosa y se utiliza para disminuir el regusto amargo del aspartame. IDA: 9 mg/kg de peso corporal.

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Para reducir el consumo excesivo de azúcar en nuestra dieta no es necesario consumir edulcorantes artificiales  #Saludabit

Más información

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- Indicadores de salud. Saludabit.

- Reducir el consumo de azúcar. Biblioteca Saludabit.

- Vivimos con el azúcar al cuello. Blog Saludabit

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