Cetosis y dietas cetogénicas

La cetosis es un estado fisiológico en el que, por ausencia de hidratos de carbono en la dieta (o por no poder hacer uso de ellos, como en el caso de la diabetes), el organismo busca fuentes alternativas de obtención de energía. Para ello, a partir de las grasas de reserva se forman cuerpos cetónicos, las sustancias que dan origen a la cetosis. La presencia de los cuerpos cetónicos en la sangre puede dar lugar a diferentes efectos sobre el organismo que, a partir de determinados niveles, pueden ser perjudiciales. Veamos qué dice la ciencia al respecto.

cetosis

Nutrición

Qué es la cetosis

La adaptación del hombre en el pasado a un medio hostil, con un acceso limitado a los alimentos, ha requerido de mecanismos metabólicos que permitieran funcionar al organismo sin suministro energético durante periodos relativamente largos de tiempo. La cetosis o formación de cuerpos cetónicos es uno de esos mecanismos.

De este modo, el metabolismo celular está basado en la glucosa, pero en periodos de ayuno o escasez de alimentos, los niveles de glucosa decaen. En esos momentos, empiezan a utilizarse los ácidos grasos del tejido adiposo y a formarse cuerpos cetónicos en el hígado, que pasan a ser el combustible energético de los tejidos.

La formación de cuerpos cetónicos o cetogénesis incluye la formación de diversas sustancias: el beta-hidroxibutirato, el acetoacetato y la acetona.

La cetosis es un término que se puso de moda por la proliferación –de manera cíclica en el tiempo– de dietas con un escaso aporte de hidratos de carbono, como la dieta Atkins o, más recientemente, la dieta Dukan.  

Con dietas con un aporte de hidratos de carbono por debajo de 50 g al día las reservas de glucosa resultan insuficientes. Durante periodos de ayuno, el suministro de cuerpos cetónicos se convierte, por ejemplo, en el principal proveedor de energía para el cerebro (el 60-70 % del total energético). El resto (30-40 %) procede de la glucosa obtenida a partir de varias fuentes, principalmente a partir de aminoácidos que forman parte de las proteínas y del glicerol de los triglicéridos.

El aroma característico de la cetosis es debido a la acetona, sustancia volátil que se elimina por vía respiratoria.

Dietas cetogénicas

Las dietas cetogénicas como herramienta para perder peso se remontan a la década de los 60 del siglo pasado, si bien en la década de los 20 estas dietas comenzaron a ser conocidas por su trascendencia en el tratamiento de la epilepsia.

Las dietas cetogénicas basan su supuesta eficacia para la pérdida de peso, total o parcialmente, en la formación de cuerpos cetónicos y en el gasto energético extra que esto supone. Sin embargo, el exceso de grasas que se movilizan desde el tejido adiposo perturba el equilibrio ácido-base del metabolismo. Una cetoacidosis –término que responde a la situación en la que están elevados los ácidos grasos y los cuerpos cetónicos en sangre– no controlada puede provocar complicaciones graves, como deshidratación severa, coma o hinchazón del cerebro.

No existen claras evidencias de que las dietas bajas en hidratos de carbono sean mejores a la hora de ayudar a perder peso.

A partir de la restricción en el aporte de hidratos de carbono en la dieta se produce la desaparición de las reservas de glucógeno (forma en la que se almacena la glucosa en músculo e hígado) y del agua que está unida a este, por lo que parte de la pérdida de peso se puede atribuir a la pérdida de agua. Sin embargo, parece que la mayor pérdida de peso derivada de este tipo de dietas se produce en el tejido graso, al menos durante los primeros meses.

De acuerdo con las teorías que respaldan a las dietas cetogénicas, la pérdida de peso se produce debido al aumento del gasto energético. Sin embargo, no existen evidencias de que una dieta alta en proteínas y grasas determine un mayor gasto energético. En este sentido, una dieta alta en proteínas puede aumentar el gasto energético en un 2-3%, pero esto solo supone una pequeña fracción de la pérdida de peso observado.

El éxito de este tipo de dietas puede deberse más probablemente a la restricción en la variedad de alimentos: la monotonía y simplicidad de la dieta puede inhibir el apetito y la ingesta. Además, las proteínas presentan un mayor efecto saciante que grasas e hidratos de carbono, lo que también puede disminuir la ingesta de alimentos y el peso corporal.

Cetosis en diferentes circunstancias

De Paoli et al. Beyond weight loss: a review of the therapeutic uses of very low carbohydrate (ketonic) diets. European Journal of Clinical Nutrition 2013; 67:789-796.

 

Beneficios de la cetosis recogidos en diversos estudios

En los últimos años han proliferado los estudios sobre el potencial terapéutico de las dietas cetogénicas en diversas condiciones patológicas. Entre ellas se citan patologías como obesidad, diabetes, enfermedad cardiovascular, síndrome del ovario poliquístico, acné, enfermedades neurológicas, cáncer, problemas respiratorios, etc. A continuación lo analizamos.

Pérdida de peso

Existen bastantes evidencias sobre la efectividad de las dietas reducidas en hidratos de carbono, al menos a corto plazo (hasta 6 meses). Cuando hablamos de seguimientos más largos, las iniciales ventajas de este tipo de dietas frente a dietas equilibradas reducidas en calorías desaparecen.

Son diversos los argumentos que se esgrimen para explicar esta inicial ventaja de las dietas reducidas en hidratos de carbono, como el mayor gasto calórico que utiliza el organismo para obtener glucosa a partir de aminoácidos y glicerol; el mayor efecto saciante de un consumo elevado de proteínas; y el posible efecto reductor del apetito derivado de la cetosis, que puede tener una influencia sobre las hormonas del apetito leptina y grelina. Sin embargo, todavía se puede mantener que el máximo predictor del peso corporal es el total de calorías ingeridas. En este tipo de dietas la monotonía y la poca variedad determinan un menor consumo de alimentos y calorías.

Diabetes tipo 2

La disminución de hidratos de carbono en la dieta podría determinar beneficios en diversos parámetros metabólicos. Sin embargo, los estudios realizados al respecto no muestran grandes beneficios en el control de la glucemia. Esto debe ser interpretado con precaución, ya que este tipo de dietas presentan una baja adherencia. En cualquier caso, la reducción en el consumo de alimentos refinados ricos en hidratos de carbono debería ser positiva, así como el hecho de que exista un menor aporte de azúcares.

Enfermedad cardiovascular

Una dieta reducida en hidratos de carbono disminuye los niveles sanguíneos de triglicéridos, lo que reduce el riesgo cardiovascular en cierta medida. En cuanto a otros factores de riesgo cardiovascular, algunas investigaciones apuntan a un efecto reductor de los niveles de colesterol y un aumento del colesterol HDL. Por otro lado, contrariamente a esta idea, se apunta a que una disminución de los hidratos de carbono de la dieta lleva a un mayor consumo de grasas y de grasas saturadas, lo que puede determinar un aumento en el riesgo cardiovascular.

Algunos estudios observacionales establecen un mayor riesgo de mortalidad total derivado de una dieta baja en carbohidratos. En cuanto al riesgo de mortalidad y eventos cardiovasculares no se han apreciado diferencias estadísticamente significativas.

Epilepsia

Desde inicios del siglo XX la dieta cetogénica se ha venido utilizando como tratamiento efectivo de la epilepsia infantil –sin estar claro su mecanismo de acción– hasta la aparición de los medicamentos anticonvulsionantes.

Otros posibles efectos de la dieta cetogénica

Existen otras patologías que se pueden beneficiar de una dieta baja en hidratos de carbono, si bien la evidencia al respecto no es concluyente. Es el caso del acné, la carcinogénesis, el síndrome del ovario poliquístico y enfermedades neurológicas como el Alzheimer o el Parkinson. Se necesitan investigaciones que permitan avanzar en el conocimiento de estos posibles beneficios que apoyarían la utilización de las dietas cetogénicas o de bajo contenido en hidratos de carbono, al menos como coadyuvantes terapéuticos.

Riesgos añadidos de la dieta cetogénica

Las dietas reducidas en hidratos de carbono pueden tener un efecto negativo sobre la función renal, sobre todo en personas que ya tienen afectado el riñón, por una elevada excreción de nitrógeno durante el metabolismo proteico, ya que las proteínas en la dieta están aumentadas.

Las quejas más comunes sobre las dietas bajas en hidratos de carbono son el dolor de cabeza y la aparición de estreñimiento. Esto último se puede explicar por la reducción en la ingesta de fruta, verdura y cereales enteros y derivados. Este hecho puede suponer un aumento del riesgo cardiovascular y de cáncer por el escaso consumo de sustancias beneficiosas de origen vegetal como los antioxidantes.

Además, también se refieren con este tipo de dietas casos de halitosis, tirones musculares, diarrea, debilidad y sarpullidos.

No hay una dieta que funcione para todo el mundo, por lo que antes de iniciar cualquiera de ellas es recomendable acudir a un nutricionista. Pero si atendemos a los potenciales efectos adversos de la dieta cetogénica y los escasos y fugaces beneficios que puede determinar en la pérdida de peso, no se puede recomendar generalizadamente.

Información práctica para tu día a día

1. La dieta cetogénica reduce de forma importante los hidratos de carbono de la dieta, por lo que es difícil de seguir a largo plazo.

2. A corto plazo puede determinar pérdidas de peso mayores que una dieta equilibrada disminuida en calorías, pero luego estas diferencias desaparecen.

3. No se aprecian beneficios cardiovasculares ni en caso de diabetes y sí mayor mortalidad con este tipo de dietas.

4. Dolor de cabeza, halitosis, estreñimiento/diarrea y menor aporte de sustancias vegetales beneficiosas pueden ser algunas de sus consecuencias inmediatas.

 

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- Calorías de los hidratos de carbono: arroz y patatas. Biblioteca Saludabit

- Batidos de proteína para aumentar la masa muscular. Biblioteca Saludabit

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Las dietas cetogénicas prometen bajadas de peso y beneficios sobre la salud que no han podido ser corroborados por los estudios científicos #Saludabit

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