Bronquiolitis del bebé, prevención y tratamiento

La bronquiolitis es la infección del tracto respiratorio inferior más frecuente en el lactante. Su alta tasa de hospitalización es un elemento que hacer ver a esta patología con preocupación por parte de los padres.

Familia

Qué es la bronquiolitis

La bronquiolitis es una infección de origen vírico que afecta al tracto respiratorio inferior. Aunque el término bronquiolitis etimológicamente implica la inflamación de los bronquiolos (las ramificaciones menores de los bronquios), el diagnóstico de la enfermedad no atiende eclusivamente a este hecho y es determinado por la historia y los síntomas. Existe un debate abierto al respecto de la definición más apropiada de la enfermedad y su diferenciación con otras afecciones respiratorias.

A quién afecta la bronquiolitis

La bronquiolitis tiene una incidencia anual cercana al 10 % en los lactantes y una tasa de ingreso de entre el 2 y el 5% en el primer año de vida, con un incremento importante en los últimos años. De los que llegan al hospital, una cifra que ronda el 10 % requerirá el ingreso en la unidad de cuidados intensivos pediátricos.

No existe un consenso en cuanto a la clasificación y las definiciones de la enfermedad. Las instituciones médicas europeas mayoritariamente restringen la definición de bronquiolitis a la primera presentación de la infección que se produce en niños menores de 12 meses. Por el contrario, las guías americanas definen la enfermedad en niños de hasta 24 meses sin restringirlo al primer caso (en España también se consideran los 24 meses).

Causas de la bronquiolitis

La bronquiolitis está causada por una infección vírica, principalmente por el virus respiratorio sincitial o VRS, si bien recientes avances en los métodos de diagnóstico han permitido la identificación de otros virus como agentes causantes, como los virus parainfluenza, adenovirus, influenza, metapneumovirus, rhinovirus, enterovirus y bocavirus o por la bacteria Mycoplasma pneumoniae.

Parece existir una estacionalidad de la bronquiolitis aguda, que suele producirse en los meses más fríos del año, de noviembre a marzo.

La edad en la que aparece la bronquiolitis es un factor relevante en cuanto a la forma en la que se manifestará la enfermedad. En general, los bebés de menor edad presentan un mayor riesgo de padecer una bronquiolitis más grave, mientras que los mayores tienen un riesgo más elevado de que la enfermedad progrese a otras patologías respiratorias crónicas como el asma.

Síntomas de la bronquiolitis

La presentación clínica inicial de la bronquiolitis es muy variable y se asocia con el desarrollo de secuelas a largo plazo en algunos niños. En este sentido, la bronquiolitis se puede presentar como una enfermedad leve o como una afectación grave. 

La bronquiolitis suele estar precedida por malestar en el tracto respiratorio superior (obstrucción nasal, rinitis y tos), que suele durar de 1 a 3 días.

Posteriormente aparecen los síntomas propios de la bronquiolitis, como sibilancias (sonido agudo provocado por el paso del aire por los conductos respiratorios) y crepitaciones al auscultar, e incremento del esfuerzo respiratorio caracterizado por taquipnea, o aumento de la frecuencia respiratoria, e irritación nasal.

Un síntoma poco frecuente pero preocupante es la apnea (interrupción momentánea de la respiración) que puede alcanzar al 5 % de los niños ingresados por bronquiolitis.

Prevención y tratamiento de la bronquiolitis

Como se ha dicho, existe cierta controversia en cuanto al manejo de la bronquiolitis aguda, lo que genera una gran variabilidad en la manera de definir y abordar esta patología por los diferentes centros y profesionales sanitarios.

Oxígeno

Uno de los factores clave es mantener en el bebé unos niveles normales de saturación de oxígeno en sangre.

Los bebés afectados de bronquiolitis presentan una producción de mucosidad elevada, con invasión de los conductos bronquiolares. Además, las pequeñas vías aéreas y los alveolos en desarrollo presentan un mayor riesgo de colapso, generando una descompensación respiratoria que lleva a la hipoxemia o niveles reducidos de oxígeno en sangre. Por ello, la suplementación de oxígeno es necesaria en el tratamiento de la bronquiolitis cuando el grado de saturación de oxígeno cae por debajo del 92-90 %.

También puede ser de ayuda la succión de las fosas nasales para mejorar el tránsito en las vías respiratorias y la nebulización con soluciones salinas.

Hidratación y estado nutricional

Otro de los objetivos durante la enfermedad es mantener un adecuado estado de hidratación y nutrición.

Fármacos para la bronquiolitis

No existe una evidencia sólida que apoye la administración sistémica de corticosteroides o adrenalina para el tratamiento de la bronquiolitis, si bien algunas prácticas recomiendan su utilización al comienzo del tratamiento, especialmente en casos de historia familiar atópica, de asma o eczema.

Antibióticos

Se ha podido observar un uso inadecuado de antibióticos en la práctica clínica en el tratamiento de la bronquiolitis. De este modo, los casos en los que existe una co-infección bacteriana en los que los antibióticos podrían jugar un papel efectivo son excepcionales.

Prevención con palivizumab

El palivizumab es capaz de neutralizar el virus respiratorio sincitial y disminuir la tasa de hospitalización. Por su elevado precio y complicada administración su uso debe restringirse a poblaciones con alto riesgo de enfermedad grave.

Factores de riesgo modificables de la bronquiolitis

La lactancia materna, entre otros múltiples beneficios para la salud y la inmunidad del bebé, se ha visto como un factor preventivo eficaz para reducir las hospitalizaciones por infecciones respiratorias.

Otros factores que se asocian con infecciones graves del tracto respiratorio incluyen una ingesta elevada de hidratos de carbono de rápida asimilación o alcohol en el último trimestre de embarazo. El humo del tabaco también puede ser un factor negativo durante el embarazo y también después.

Otro factor que se relaciona con una mayor frecuencia de bronquiolitis es la vitamina D. De este modo, unos niveles adecuados de esta vitamina en la madre durante el embarazo y del niño en sus primeras etapas podría ser un factor beneficioso.

Eduard García Pedregal

Es el Responsable de Contenidos de Saludabit. Es Nutricionista y Tecnólogo Alimentario. Ha dedicado la mayor parte de su carrera profesional a proyectos de Comunicación y Divulgación de la Salud. Desde 2015 forma parte del equipo humano de OCU.

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La #bronquiolitis es una infección del tracto respiratorio inferior que afecta hasta el 10% de los lactantes. La lactancia materna y los niveles adecuados de vitamian D parecen disminuir el riesgo de padecerla 

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