Lesiones deportivas más frecuentes

El desempeño de cualquier disciplina deportiva -ya sea a nivel profesional o como entretenimiento- determina un riesgo físico que estará condicionado por diversos factores, como las características del deporte en sí, el nivel de entrenamiento y ciertos factores de riesgo asociados a las características físicas de cada individuo. En cualquier caso, siempre se puede hacer algo para minimizar el riesgo de aparición de lesiones deportivas

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Deporte

Tipos de lesiones deportivas más comunes 

El sometimiento de las estructuras anatómicas a esfuerzos excesivos, estrés y sobrecargas producidas por la reiteración rutinaria de movimientos, pueden dar lugar a lesiones. Estas pueden afectar a todas las estructuras y tipos de tejido, incluyendo huesos, músculos, tendones y ligamentos.

En los deportes de fuerza (bodybuilding, halterofilia, etc.) las zonas más afectadas por las lesiones suelen ser el hombro, las lumbares, la rodilla, el codo y la muñeca.

En deportes aeróbicos (o con un componente aeróbico importante) como atletismo, deportes de equipo, etc., las lesiones más comunes suelen ser lesiones de sobrecarga, tendinopatías, fracturas de fatiga, lesiones agudas de rodilla por traumatismo y esguinces de tobillo.

Lesiones de rodilla

La rodilla es una de las estructuras anatómicas más proclives a presentar lesiones, dada su complejidad y el tipo de movimientos y de carga mecánica que debe soportar. Dentro de las lesiones más habituales de rodilla podemos enumerar la condropatía rotuliana, las tendinitis y los problemas de ligamentos.

Lesiones de rodilla: Tendinitis rotuliana

La tendinitis es la inflamación que se produce en un tendón. Esta puede afectar a tendones situados en las diferentes articulaciones del cuerpo, incluyendo la rodilla.

La tendinitis rotuliana (también conocida como tendinopatía rotuliana o rodilla del saltador) es una inflamación que afecta al tendón rotuliano, que une los huesos de la rótula y la tibia en la zona de la rodilla. Se trata de una lesión por sobrecarga en la que se daña el tejido tendinoso.

Suele cursar con dolor -los grados varían en función de la afectación del tejido tendinoso- y debilidad en la rodilla.

El tratamiento de la tendinitis leve o moderada debe contemplar la minimización de los impactos de la pierna que pudieran agravar la lesión, la aplicación de hielo en la rodilla y la administración de analgésicos antiinflamatorios para aliviar el dolor.

También se puede utilizar una banda o cinta para dar más sostenimiento y estabilidad a la rótula. La cinta debe situarse en la parte baja de la rótula, justo por encima del tendón rotuliano.

La fisioterapia y el fortalecimiento de la rodilla, así como de los diferentes grupos musculares de la pierna a partir de ejercicios sin impacto, pueden ser beneficiosos para la evolución de la tendinitis.

Excepcionalmente, en los casos más graves se puede recurrir a la cirugía para el tratamiento de la tendinitis rotuliana.

Lesiones de rodilla: Ligamentos cruzados

Una de las lesiones más graves de rodilla es la lesión de ligamentos cruzados.

Los ligamentos cruzados unen los dos huesos más importantes de la pierna, fémur y tibia, por medio de la articulación de la rodilla, para darle estabilidad. Existen dos ligamentos cruzados, el ligamento cruzado anterior, que evita que la tibia se desplace hacia delante con respecto al fémur; y el ligamento cruzado posterior, que impide que la tibia se desplace hacia atrás. La lesión del ligamento cruzado anterior es más frecuente que la del posterior.

La lesión puede determinar la rotura parcial del ligamento (esguince de rodilla) o la rotura total.

Con la exploración de la rodilla lesionada el médico podrá determinar la existencia de la lesión que será confirmada por resonancia magnética.

El tratamiento en caso de rotura consiste en la reconstrucción quirúrgica del ligamento a partir de autoinjertos de tendones o cartílago del propio afectado, o de tejido de un cadáver.

La recuperación total en estos casos (por ejemplo, en un futbolista) va de los 4 a 6 meses.

Esguince de tobillo

El esguince de tobillo se trata, seguramente, de una de las lesiones más habituales, no solo en la práctica deportiva, sino en la vida común. Puede ser una lesión mínima que mejore en muy poco tiempo, o una lesión compleja que requiera, incluso, de una intervención quirúrgica.

La torcedura o esguince de tobillo es una lesión que afecta a los ligamentos del tobillo.

En un esguince leve, se produce un estiramiento o rotura parcialmente de un ligamento. Por el contrario, en un esguince grave, el ligamento puede romperse por completo.

El dolor puede llegar a ser intenso, impidiendo que la persona afectada lleve a cabo su vida normal.

Grados del esguince de tobillo

Grado I: se produce una distensión de los ligamentos del tobillo. La inflamación es mínima y el paciente puede reanudar la actividad física en 2 o 3 semanas.

Grado II: se produce una rotura parcial de ligamentos, con una inflamación inmediata en la zona. Para recuperar la actividad habitual se precisan cerca de 6 semanas.

Grado III: se produce la rotura completa de uno o más ligamentos. En condiciones normales, los ligamentos son capaces de repararse solos por lo que, salvo excepciones, no se precisa cirugía. Son necesarias al menos 8 semanas para la recuperación.

Tras producirse el esguince, es preciso bajar la inflamación con hielo e inmovilizar el tobillo con una venda y tener reposo.

Una vez que la inflación ha revertido y el dolor ha disminuido (esto puede durar pocos días o semanas, dependiendo de la gravedad del esguince) se puede comenzar a ejercitar el tobillo, empezar los apoyos con la pierna afectada y ptoceder al fortalecimiento de los músculos de la pierna.

Lesión de codo

Una de las lesiones deportivas que afectan al codo es la epicondilitis o codo de tenista. Es una de las lesiones más comunes producidas en deportes de raqueta como el tenis o el pádel.

Se trata de una lesión de sobrecarga en la que los músculos y tendones de la parte externa del codo se ven forzados a realizar un sobreesfuerzo que determina la inflamación de las inserciones musculares del epicóndilo del codo (protuberancia ósea del húmero en la parte externa del codo).

El tratamiento pasa por la aplicación de hielo y el uso de analgésicos antiinflamatorios.

La revisión de la técnica de golpeo con la raqueta puede ser positiva para su resolución, ya que la sobreutilización de la articulación del codo puede estar en la base de la aparición de la epicondilitis. El movimiento del brazo (sobre todo cuando se golpea con la raqueta de revés) debe estar dirigido por el hombro, quedando liberado de este modo el codo y evitando así su sobrecarga.

Un estiramiento adecuado de la zona anatómica puede ayudar a minimizar la inflamación y el dolor.

 

Saber más

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- Condropatía rotuliana. Biblioteca Saludabit

- Ejercicios para ganar masa muscular. Biblioteca Saludabit.

 

 

 

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Las lesiones más habituales afectan a diferentes tejidos de las articulaciones, dando lugar principalmente a tendinitis, esguinces y roturas de ligamentos #Saludabit

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