Qué es el dolor

Quien más, quien menos sabe lo que es el dolor porque, lamentablemente, todos lo hemos experimentado muchas veces. El dolor es una percepción absolutamente ligada a la vida, de algún modo, es un reflejo, un testimonio que nos indica que estamos vivos. No hay nada más doloroso que nacer a la vida. En el mismo instante del parto somos recibidos con una bienvenida de intenso dolor mientras nuestros pulmones se hinchan de aire: ánimo, esto solo es el principio.

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Bienestar

Qué es el dolor

Clásicamente, el dolor se define como una desagradable experiencia emocional y sensorial que está asociada a un daño en los tejidos. Bien, parece simple. Se produce un daño en los tejidos y esto provoca la aparición del dolor a nivel sensorial. Hasta aquí todo claro. Lamentablemente, la cosa, en ocasiones, no es tan sencilla.

Como se ha dicho, las emociones también participan en el mecanismo del dolor y esto añade un factor importante de imprevisibilidad. De hecho, existe dolor con daño en los tejidos y dolor que aparece en ausencia de daño, como sucede en algunos tipos de migraña, lumbalgia, etc.

De este modo, el dolor es un sentimiento subjetivo que todos aprendemos a través de la experiencia desde pequeños. Se puede aprender mucho acerca del dolor y de su alivio. El dolor tiene connotaciones culturales, sociales y hasta filosóficas. Además, el dolor de cada cual es personal e intransferible. Todos conocemos nuestros propios dolores y cómo enfrentarnos a ellos (o no). Existe el mito de que cada uno tenemos una tolerancia al dolor y que el de las mujeres es mucho más alto que el de los hombres. Puede que sea verdad (o no).

Dolor agudo o crónico

El dolor es algo más que una sensación molesta. Hay que considerar en el propio concepto de dolor la importancia que se le atribuye, su significado, sus connotaciones, su supuesto origen, etc.

En el caso de dolores “convencionales” o “reales”, la causa es siempre un estímulo (ya sea mecánico: un golpe; químico: inflamación por una infección; o térmico: una quemadura) que actúa sobre receptores específicos que están distribuidos por el cuerpo. Estos cursan la petición de dolor al cerebro donde se analiza y, una vez aprobada, se reenvía a la parte del cuerpo involucrada que reacciona “dolorosamente”. En estos casos nos estamos refiriendo a dolores agudos, que actúan como una señal de advertencia de un daño específico. Es la respuesta fisiológica normal ante un estímulo adverso o perjudicial. Este tipo de dolor es fácilmente solucionable, ya que responde bien a los medicamentos analgésicos.

El dolor crónico suele ser mucho más difícil de tratar que el agudo. La causa puede ser una enfermedad crónica o de larga duración. En otras ocasiones, el dolor crónico "se independiza" de la causa que lo originó o, incluso, se produce sin existir afectación alguna de los tejidos. Es el conocido como dolor psicosomático, mucho más difícil de tratar (en este otro artículo hablamos de los diferentes tratamientos contra el dolor). A veces este se confunde con el dolor neuropático, causado por una afectación del sistema nervioso central o periférico.

 

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El dolor agudo tiene una causa conocida, el dolor crónico a veces no. Cada tipo de dolor requiere de un tratamiento específico #Saludabit

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