Consejos para vencer la timidez

La timidez es un rasgo de la personalidad que determina una tendencia hacia la inhibición social, o lo que es lo mismo, el tímido se esmera en pasar desapercibido, no expresar opiniones y adoptar un estilo de comunicación pasivo a la hora de relacionarse con los demás. Vencer la timidez es posible a través de la adquisición de habilidades y su puesta en práctica.

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Bienestar

Timidez e introversión

Mucha gente confunde equivocadamente timidez e introversión. Los introvertidos no temen los encuentros sociales, aunque prefieren actividades en solitario. Los tímidos, por su parte, desean mayor contacto social, pero a la vez sienten un temor irracional a ser rechazados o juzgados por los demás, lo que les provoca ansiedad y frustración.

El tímido ¿nace o se hace?

Existe una gran controversia acerca de si los rasgos de personalidad, como la timidez, nos acompañan desde que nacemos o, por el contrario, los adquirimos a lo largo de nuestra vida. Al igual que en otros aspectos de la personalidad y la salud, existe una interacción entre la genética y el entorno.

En este sentido, la timidez es un rasgo que, en algunos casos, se presenta desde etapas tempranas de la infancia. Sin embargo, la reacción del entorno ante las manifestaciones de timidez de una persona, así como los aprendizajes posteriores, pueden modular dicho rasgo hasta reducirlo a su expresión mínima.

De este modo, la experiencia aprendida de la interacción con el entorno puede ser fundamental. Si una persona tímida recibe “castigos por parte de su entorno (le hacen menos caso, no escuchan su opinión, si es un niño le regañan si se esconde detrás de su madre, etc.), muy probablemente, el rasgo de timidez acabe reduciéndose a su mínima expresión. De igual modo, los “refuerzos” cuando se lleva a cabo una conducta social carente de rasgos tímidos (la gente le escucha, se ríen con él, si es un niño sus padres aluden a su carácter agradable, etc.) será muy probable que el rasgo de timidez acabe minimizándose. Por el contrario, si una persona que no presenta este rasgo inicialmente obtiene consecuencias desagradables cada vez que es sociable, extrovertido, etc., puede acabar mostrando una conducta tímida por aprendizaje.

De padres a hijos

Como se ha visto, lo aprendido (nuestras experiencias) tiene mucho que decir en si seremos tímidos o no. Incluso para aquellos que afirman que de padres tímidos nacen hijos tímidos, las teorías más conductistas aluden al aprendizaje por observación para explicar este hecho. Según estas teorías, los padres actuarían como modelos que sus hijos observan e imitan.

Consejos para superar la timidez

  1. Practica poco a poco las conductas sociales. Hazlo con gente conocida, empezando por el contacto ocular, el lenguaje corporal, las presentaciones, las conversaciones triviales, etc. Sonríe, así aumentarás la seguridad en ti mismo. Más adelante prueba a hacer lo mismo con personas con las que tengas menos confianza.
     
  2. Romper el hielo. A menudo, lo más costoso a la hora de entablar una conversación es el principio. Piensa en cómo presentarte, hacer un cumplido o formular una pregunta. Tener pensadas varias fórmulas para romper el hielo allana el terreno cuando uno quiere mantener una conversación con un desconocido o una persona con la que no tiene demasiada confianza.
     
  3. Ensaya lo que vas a decir. Cuando estés preparado para probar algo que has estado evitando por culpa de la timidez —como una llamada de teléfono o una conversación— escribe previamente lo que quieres decir. Ensáyalo en voz alta. Luego lánzate. No te preocupes si no te sale exactamente como lo habías ensayado o si no te sale perfecto. De hecho, muy pocas de las cosas que hace la gente que aparentemente está segura de sí misma son perfectas. Siéntete orgulloso de haberte atrevido a probarlo. La próxima vez, todavía te saldrá mejor.
     
  4. Date una oportunidad. Busca actividades donde puedas relacionarte con personas que comparten tus intereses. Date tiempo para ir conociéndolas e ir cogiéndoles confianza. A las personas tímidas a menudo les preocupa no estar a la altura o lo que pensarán de ellas. Este tipo de preocupaciones pueden hacer que te eches atrás y que dejes de hacer cosas que te encantaría hacer. Si en tu caso la autocrítica desempeña un papel importante, pregúntate si serías tan crítico con tu mejor amigo. Lo más probable es que con él no fueras tan exigente y lo aceptaras tal y como es. Entonces, trátate como a tu mejor amigo. Date palabras de aliento en vez de esperar el fracaso.
     
  5. Desarrolla la asertividad. Puesto que a las personas tímidas les preocupan mucho las reacciones de los demás, no les gusta crear problemas. Esto no significa que sean miedosas o cobardes, sino que no suelen ser asertivos. Ser asertivo significa defenderte cuando deberías hacerlo, reclamando lo que quieres o necesitas, o expresarte cuando otra persona está hiriendo tus sentimientos.

Sobre todo, sé tú mismo. Está bien que pruebes distintas formas de relacionarte o conversar que utilizan otras personas. Pero haz y di lo que encaje con tu propio estilo. Mostrarse de forma natural, tal y como es uno, es lo que más atrae a la gente y la mejor forma de enfrentarse a la timidez.

 

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La timidez es un rasgo de la personalidad que lleva a la inhibición social. Se puede trabajar para vencerla #Saludabit

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