Dolor de espalda

El dolor de espalda es uno de los dolores más comunes. Una adecuada higiene postural puede ser un elemento esencial para evitar el dolor y los problemas de espalda. Para su curación, el reposo, el fortalecimiento de los músculos de la espalda y el uso de analgésicos pueden ser medidas eficaces que el médico o el fisioterapeuta nos pueden señalar. 

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Bienestar

Dolor de espalda, una molestia muy frecuente

El dolor de espalda es un proceso muy frecuente. Se estima que hasta el 84% de la población sufrirá de lumbalgia en algún momento de su vida. Cuando hablamos de lumbalgia nos referimos propiamente al dolor que se localiza en la parte baja de la espalda, concretamente en la zona lumbar, la cual se extiende desde las últimas costillas hasta el hueso sacro, por encima de las nalgas. Si el dolor se irradia además hacia una nalga, el muslo o incluso por debajo de la rodilla, hablamos de “lumbociática”.

Dependiendo de la duración del dolor, hablamos de dolor agudo (si no dura más de 4 semanas), subagudo (dura entre 4 y 12 semanas) y crónico (cuando dura más de 12 semanas). De todas formas, los episodios de dolor se pueden ir alternando con otros en los que apenas habrá molestias.

Factores de riesgo para la lumbalgia

Entre los factores de riesgo asociados al dolor lumbar se encuentran circunstancias personales como la edad, el sobrepeso o el sexo femenino, pero también llevar a cabo tareas que requieran de un gran esfuerzo físico, los malos hábitos posturales, la falta de ejercicio físico, la pérdida del tono muscular abdominal e incluso aspectos psicológicos -como la insatisfacción laboral- que conduzcan a somatizar el estrés.

Evidentemente los profesionales con trabajos duros, que cargan peso, con posturas prolongadas de pie o sentados, con actividades repetitivas y exposición a las vibraciones, son candidatos ideales a presentar problemas y dolores de espalda. Hablamos de los trabajadores de la construcción, fisioterapeutas, cajeros, conductores profesionales, peluqueros, etc.

Causas de la lumbalgia

En contra de lo que suele pensarse, la lumbalgia es de origen inespecífico en la gran mayoría de los casos. Esto significa que no se identifica ninguna causa concreta responsable del dolor. No obstante, hay un pequeño porcentaje de casos dónde sí la hay: desde la artrosis, común en personas mayores, a problemas reumatológicos más concretos (como la espondilitis anquilosante), pasando por un traumatismo, una hernia de disco, un estrechamiento del canal espinal o una infección. Incluso una metástasis, en el peor de los casos. También puede suceder que la lumbalgia no sea más que el síntoma de otro problema que no esté relacionado con la espalda en sí misma, sino que sea un reflejo de un problema en otra parte del cuerpo (cálculos en el riñón, pancreatitis,…).

Diagnóstico de la lumbalgia

El diagnóstico de la lumbalgia se basa en una buena exploración física y una detallada historia clínica por parte del médico. Si se cumple esta premisa no se recomienda hacer pruebas de imagen para el diagnóstico, como radiografía, TAC o resonancia, a no ser que precisamente la historia clínica y la exploración orienten hacia un problema de base como los mencionados anteriormente.

Cómo aliviar el dolor de espalda

Generalmente y dado que en la mayoría de los pacientes la lumbalgia desaparece en menos de 4 semanas, el tratamiento se dirige a aliviar el dolor, recuperar la funcionalidad y prevenir nuevos episodios. Para ello se recomienda el uso de analgésicos, como el paracetamol o los antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno, durante breves periodos de tiempo. En aquellos casos que no respondan a este tipo de analgésicos habrá que recurrir a otro tipo de medicamentos.

Con respecto al reposo en cama, este no se recomienda ya que los pacientes se recuperan peor y suelen tener más dolor. Lo recomendable es, en la medida de lo posible, mantener algún tipo de actividad para, poco a poco, ir recuperando la normalidad.

Ejercicios para el dolor de espalda

Existen ejercicios que pueden ser positivos para el dolor de espalda en general y la lumbalgia en particular. Ellos se centran en el fortalecimiento de los grupos musculares del tronco, la espalda y en la movilidad de la columna.  Sobre todo, son recomendables desde el punto de vista de la prevención. Todos ellos deberán adaptarse a la capacidad y disposición de cada individuo. Algunos ejemplos son:

  • Situarse de rodillas sobre un cojín en el suelo y arquear la columna acercando la cabeza lo máximo posible a las rodillas. Repetir este movimiento varias veces.
  • Situarse boca abajo sobre el suelo e intentar levantar el tronco y las piernas, contrayendo para ello los músculos lumbares y los glúteos. Repetir la operación varias veces, descansando unos segundos entre una y otra. 
  • Fortalecer los músculos abdominales y oblicuos.

En cualquier caso, y para prevenir el dolor de espalda y la lumbalgia es recomendable una higiene postural adecuada. Es especialmente relevante la correcta posición de la espalda cuando se carga peso, manteniéndola recta y cargando el peso sobre las piernas, flexionándolas para evitar que toda la tensión se acumule sobre la columna y las vértebras lumbares.

 

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Qué es el dolor. Biblioteca Saludabit.

- Higiene postural. Blog Saludabit

- Buscador de medicinas. Saludabit.

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La lumbalgia es un tipo de dolor muy habitual que se puede prevenir con una buena higiene postural y el fortalecimiento muscular #Saludabit

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